El Riesgo Medico – Jurídico
En el contexto del Riesgo Medico – Jurídico existen tanto elementos positivos como negativos que se pueden aportar en la gestión del riesgo sanitario.
El primer aspecto positivo que aporta el Derecho, es el haber consagrado el reconocimiento del derecho a la salud. Así, la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su art. 25 establece que: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”.
Este punto es fundamental porque constituye la base jurídica para establecer el sistema de protección de la salud. El objetivo de la Calidad y la Seguridad del paciente constituye el hilo conductor de nuestras principales normas sanitarias a nivel mundial
El riesgo sanitario es un punto crítico que es necesario abordar apostando por políticas de prevención y de seguridad del paciente. En este sentido, citaremos el informe Wanless, del Ministerio de Hacienda Británico (2002) en el que, para definir la estrategia de los veinte años siguientes, se planteaban tres escenarios:
- mantener nivel actual de prevención, con escasa mejora en tecnología y productividad de los servicios (statu quo).
- mejora sustancial de la salud y de la incorporación de nuevas tecnologías, aumentando la productividad de los servicios.
- aprovechamiento al máximo de las posibilidades de prevención y mejora de la salud y de las tecnologías que permitan un buen funcionamiento de los servicios sanitarios.
Puntos débiles del Derecho como herramienta de gestión del riesgo sanitario
Ahora bien, además de las fortalezas expuestas, en ocasiones, el derecho representa una traba en la gestión jurídica del riesgo sanitario, y fundamentalmente debido al incremento de la judicialización de la Medicina. La judicialización de la Medicina se debe a distintas causas, entre las que podemos enumerar las siguientes:
- En primer lugar, el llamado fenómeno anglosajón, de la cultura de la reclamación que se ha instalado definitivamente en nuestro entorno.
- En segundo lugar y en relación a los profundos cambios de la profesión médica y del entorno de los últimos 50 años.
- Seguidamente, en tercer lugar, y en relación con el punto anterior, se ha producido un cambio de rol del profesional sanitario y un abandono, desde el punto de vista legal, del paternalismo médico.
- Finalmente como mecanismo de respuesta del profesional, en ocasiones se adoptan medidas de medicina defensiva, actuaciones que se fundamentan en la mera evitación de la demanda.
La obligación jurídica de indemnizar nace de la existencia de un daño y de una relación causal directa, inmediata y objetiva entre el daño y la actuación sanitaria.
Enfoque jurisprudencial de los eventos adversos
Información y consentimiento informado:
La falta de información puede producir un daño evitable, por tanto es un objetivo jurídico y de seguridad que se evite un daño derivado de una incorrecta información en la asistencia. La información, es un proceso regulado, y por tanto, en teoría, debería tener menos incidencia que otros eventos adversos no regulados, sin embargo en casi todas las reclamaciones de responsabilidad sanitaria hay una referencia a un defecto de información.
Error en sitio quirúrgico:
En octubre de 2004 la Organización Mundial de la Salud (OMS) creó la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente; dicha Alianza lanzó en el año 2008, su segundo Reto «La Cirugía Segura Salva Vidas», entre las prácticas recomendadas para la prevención de eventos adversos, destaca la lista de verificación quirúrgica (LVQ), un breve cuestionario que, sin incrementar el gasto hospitalario, resulta accesible a todos los centros hospitalarios, es adaptable a las necesidades de cada uno de ellos y permite diferenciar si el origen de los eventos adversos reside en el factor humano o, por el contrario, obedece a fallos técnico-sistémicos. La lista de verificación quirúrgica (LVQ) es una herramienta con la que, además de garantizar la seguridad del paciente y usuario, se facilita y acredita la buena praxis por parte de los profesionales.
Error de medicación:
Los errores de medicación incluyen desde el error en la prescripción, de transcripción, de dispensación, de administración, de preparación. Muchos casos de error de medicación determinan no sólo la solicitud de reparación económica del daño, sino la exigencia de responsabilidad penal, la búsqueda del autor material del error.
La gestión jurídica del riesgo médico es imprescindible
La gestión jurídica del riesgo médico no sólo es posible, sino que la misma se ha convertido en un elemento imprescindible en la seguridad del paciente. Medicina y Derecho se compaginan cada vez más para resolver los diferentes problemas referentes a la mala praxis, situando ambas en un mismo plano.
Otras herramientas útiles en la gestión jurídica del riesgo médico son:
- Formación básica y continua del personal en los aspectos esenciales que regulan el ejercicio de las profesiones médicas.
- Protocolos y guías, sin desterrar la capacidad de decisión en función del caso y de la experiencia profesional. La actuación ajustada a protocolos y guías clínicas disminuye el riesgo legal de forma significativa.
- Sistemas de verificación de calidad asistencial.
- Estar atentos a asistencias de riesgo médico y casos conflictivos, solicitando auxilio legal, si procede.
- Explorar, si procede, solución extrajudicial del caso.
- En caso de pleito: abogado especializado en asuntos Medico-Jurídicos.
- Apoyo de Comités de Ética Asistencial y de Investigación Clínica.
En definitiva, el derecho no es, por supuesto, la única herramienta de seguridad del paciente, pero el mismo es imprescindible, de modo que no se puede hacer seguridad del paciente sin tener en cuenta los aspectos jurídicos de las medidas que se diseñan, se implantan y evalúan.